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Una persona como cualquier otra, que necesita escribir tanto como respirar.

jueves, 26 de mayo de 2011

Recomiendo libros!!

Hola!
Hoy os voy a recomendar unos cuantos libros, porque estoy en plena abundancia literaria y eso hay que compartirlo ya en blogger.
En fin, os digo:
1-De parte de la princesa muerta, el titulo es un poco tétrico, pero es una historia real de amor y guerra. Admito que las primeras 170 páginas de guerra son algo insípidas, pero te enganchan las 400 páginas restantes, que son de aventuras amorosas reales de una antigua princesa musulmana... Se relatan bastantes cosas sobre la adolescencia con las que muchas os sentiréis identificadas.
2-Emma, una novela de mi autora preferida Jane Austen, por supuesto :). Relata la vida de una chica guapa, rica y consentida cuyo principal objetivo es buscar el marido ideal, para ella y su amiga Harriet. Se sitúa en el siglo diecinueve, en la Inglaterra de las mansiones, los bailes y los tes. El final de la novela descubre una sorpresa tras otra.
Hay otros dos libros que he de leer, No sin mi hija y el primero de Memorias de Idhun, esa saga que tanto adora andrea ;). Me los leeré y ya os diré que me parecen!!
Un beso blogueros!!
Mónica
Enviado desde mi dispositivo BlackBerry® de Orange.

Mates...

Tengo un examen de mates en un cuarto de hora. Lo mas gracioso es que aun no he salido de casa... En fin, deseadme suerte, blogueros!!
Monica
Enviado desde mi dispositivo BlackBerry® de Orange.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Examenes

Hey girls!!
Os envío otro quick post para deciros lo mucho que odio las mates y lo agobiada que estoy con los examenes. Esto de la bb, como desahogo es una maravilla, y puedes ir resolviendo dudas por el chat. Llevo dos horas sin parar estudiando, sin embargo, y otra media hora despues de la cena. Todavia me falta ingles... Voy a morir!!
Un beso, y estudiad vosotras tambien si estais como yo... :(
Enviado desde mi dispositivo BlackBerry® de Orange.

martes, 24 de mayo de 2011

En el tren...

Eh blogueras!!
Ahora estáis de suerte, porque puedo ir escribiendo entradas cortas desde aquí, mientras estoy en el tren, en el coche e incluso dentro de clase!! Jaja, aunque de momento no voy a llegar a esos extremos, porque no quiero que me quiten el móvil el primer día... Mas que nada, porque eso significa no volver a verlo-mis padres me lo quitaran, y tal-.
A lo mejor mi estilo de escribir os parece distinto, pero quiero que conozcáis la parte de mi que muestro a la gente en general, es decir, la de graciosilla borde, y no la que suelo mostrar en este blog, que es mas bien la parte que reflexiona y va por ahí divagando... Es decir, mi lado literario y un poco humanista.
Bueno, voy a escribir mis impresiones sobre el metro: aquí hay, como en todo metro a las 8 de la mañana, esta todo lleno de gente. Estoy de pie junto a mi hermana pequeña luchando por no marear me. Hay una mujer con grandes gafas de sol, que de nada le sirven aquí dentro excepto para ocultar sus párpados cerrados, de modo que nadie sepa que durmió mal anoche; una madre con una hija rubia de apenas nueve años que no hace mas que preguntarlo todo. Ahora mismo bajan y dejan el asiento a aquellas personas que sean lo bastante rápidas para cogerlo.
Gente con iPods, un abuelo con Blackberry, quizá tratando de entender algo de este mundo moderno tan distinto a su propia época... quien sabe? Aquí, en el tren, cada persona encierra una vida, unos sentimientos y unas relaciones que la imaginación de los demás ansia descubrir...
Vale. Creo que he vuelto a dejar suelto mi lado literario... Escribiendo es imposible intentar otra cosa.
Enviado desde mi dispositivo BlackBerry® de Orange.

Con blackberry!!

Hola!!
Una recomendacion? Cambiaos todas a orange!! Me han regalado por cero euros una blackberry, desde la cual os escribo en este mismo momento, simplemente para probarla (he acabado mi estudio de examenes por hoy, al fin...)
En fin, que no escribo mas, porque aun no le he cogido la practica!!
Besazo!
Monica :)
Enviado desde mi dispositivo BlackBerry® de Orange.

domingo, 15 de mayo de 2011

Capítulo 1: La entrevista...


Esta historia comienza donde terminan las demás. Ese feliz momento que proporciona el último beso, el te quiero final, ¿quién dice que no puede verse quebrado a menudo por circunstancias adversas, tras el fin de la historia escrita?
Mi historia es así.
Y empieza aquí.
A veces, tu vida da un giro inesperado que hace que las cosas vayan a mejor. Consigues lo que deseas, lo que deseabas desde hacía tanto tiempo. Pero te acostumbras a ser el hijo mayor de la Fortuna, y cuando la suerte te vuelve la espalda, no te queda nada a lo que aferrarte. Por eso, he aprendido a no fiarme de los golpes de milagrosa suerte, porque normalmente concluyen en algo peor de lo que era el principio.
Toda mi suerte comenzó con un libro. En realidad, hubo magia y amor antes de aquel libro, pero la fortuna me abandonó cuando más la necesitaba. Así que mi suerte volvió con esa novela. No era un libro cualquiera: lo había escrito yo. Y eso, a mi edad, no es tan normal como pueda resultar en la edad adulta.
Mi novela estaba compuesta por sueños, esperanzas y sentimientos. Cosas que no me habían ocurrido, y suponía que jamás me iban a ocurrir. Por eso las plasmaba en mi fantasía, para dejarlo todo enterrado en tinta y papel. Lo había hecho varias veces antes; sin embargo, esta vez no resultó.
Esto se debió al orgullo, que me impelió a mostrar mi creación al mundo; y, por desgracia, al mundo le gustó demasiado. En poco tiempo la novela en la que se camuflaban todos mis pensamientos saltó a la fama, y con ella, yo.
Al principio no acusaba el cambio, ya que sólo se interesaba por mí la gente cercana a mi círculo de amistades. Pero luego llegó la publicación, y el patrocinio, y el problema... Fue por un programa de televisión. Fui para patrocinar la novela, pues el programa era seguido por millones de espectadores: craso error. Todos mis conocidos lo vieron. Lo vio el mundo entero. Y fue aquella pregunta del presentador-que, impulsado por la curiosidad, se salió del guion- la que lo provocó todo.
-Dinos, Courtney, ¿hay algún chico de tus sueños en la vida real? ¿Como el de Jess?-se refería a la protagonista de mi novela.
Al principio me quedé callada. Debí haber respondido con una sonrisa enigmática, o con una mirada reprensiva, o con un rotundo "no", y sin embargo, eso no fue lo que escapó de mis labios:
-Lo hubo.

martes, 10 de mayo de 2011

Fin! ;)

Hola!!
Bueno, como veis, he terminado con el diario de Paula, y con la historia de Paula y Dani en general. Supongo que un poco antes de lo esperado, pero bueno... no sé si sabéis que lo que a mí se me da bien es escribir lo de "antes de salir", más que nada porque nunca he tenido una relación, pero sí me han gustado muchos chicos. Y como me gusta escribir sobre lo que sé, escribir sobre lo que no sé-y sobre algo que algunas de vosotras tampoco habéis experimentado-se me hace falso, difícil y aburrido. 
Me acusaréis de ser inconstante. Pues sí, lo soy. Es cierto que siempre dejo las cosas a medias, que me emociono con algo pero que en cuanto lo empiezo lo quiero terminar. Me apasiono rápidamente con las cosas, con mis "objetivos", pero tardo lo mismo en encenderme que en enfriarme en ese reto que me he propuesto. 
Con el diario de Paula, he de decir que he sido bastante más constante de lo que soy normalmente. Nunca os imaginaríais la de veces que he desaprovechado oportunidades por este defecto mío. Yo intento mejorarlo, pasito a pasito, y si vosotras lo tenéis, deberíais hacer lo mismo ;) 
Os preguntaréis cómo estoy tratando de mejorarlo. Bien, os lo diré: ¿os acordáis de esa novela de la que os hablé? ¿La que había escrito y quería publicar, después de corregirla? Llevo mucho tiempo sin hablaros de ella, porque llevo mucho tiempo dejándola abandonada. Corregí una gran parte, se me borró y abandoné temporalmente el proyecto. Sin embargo, el sábado decidí ponerme en serio, y ¡corregí casi toda la novela! Hay una parte entera que, según mi tío-mi "corrector novelístico"-debía cambiar por completo, porque no era creíble, así que estoy algo atareada con eso. Pero en cuanto acabe, quizá una última lectura de repaso y ¡directa a la editorial! 
Espero que-creáis o no, eso me es completamente indiferente-recéis por que mi novela salga adelante. ¡He compartido esta ilusión con vosotras, y espero por lo menos una pequeña oración a cambio! Con que digáis "por favor, Jesús, que se publique la novela de Monica-o sea cual sea mi verdadero nombre ;)-" me vale. 
Bueno, girls, pues de momento nada más! 
Mañana mismo intento empezar con la nueva novela :) 
Besako! 
Monica

martes, 3 de mayo de 2011

Capítulo 39:

(del diario de Paula)

Mi diario ya termina... cada día, las cosas van mejor. Aun así, te haré un resumen de los últimos acontecimientos: Nacho, tras una fiesta en la que por lo visto se enrolló con Alexis, intentó salir conmigo luego. No lo consiguió. Quiero a Dani como no he querido a nadie que no fuera de mi familia.
He vuelto a hablar con Mónica. Reconoce su estupidez, y me ha dicho que el enamoramiento de Nacho no fue más que un efímero atractivo que vio en él. Intenta que no le guste Dani, y lo consigue, puesto que no estaba del todo enamorada. Se llevan bastante bien ahora que son sólo amigos.
A Nacho le han expulsado del colegio. Intentó ligar con la profesora de música, que tiene veinte años. Ella lo denunció al Consejo Escolar, y el resultado fue su expulsión... tampoco es que me haya afectado mucho, la verdad.
No he vuelto a entrar en Connect3. Los problemas de la vida real, he aprendido, son suficientes para llenar una vida cualquiera. El tener novio, amigos o familia no afecta a esa situación. No hay que abusar de internet... siempre puede ocurrir algo que escape a nuestro control. Tuve suerte de que fueran dos chicos quienes contactasen conmigo: podrían haber sido dos asesinos. Pero no fue así por mi parte.
Hice hace poco una especie de "batida" por los ordenadores portátiles de mis amigos y enemigos, y descubrí que todos tenían un diario parecido al mío en su ordenador-lo llevaban a clase todos los viernes para informática-. Los recogí todos, y así, cada uno de ellos ha ido narrando acontecimientos en este diario.
Mi vida ha dado un giro enorme estos últimos meses.
Quizá ni lo recuerde dentro de unos años.
Mi diario lo recordará siempre. 

lunes, 2 de mayo de 2011

Capítulo 5: Encuentro en el colegio


-¡Court! ¡Courtney!-me llamó Sharon.
La observé, preguntándome qué querría. Le había dejado claro que no era el día idóneo para hablar. Esperaba que fuera algo importante.
-¿Qué?
-He hablado con... Jack-dijo ella, sin aliento, por haber corrido hasta mí.
Abrí los ojos desorbitadamente.
-¿Cómo?
-Sí, bueno, él... yo no sabía quién era, es decir, sé perfectamente quién es Jack Stevens, como todo el mundo, y todavía más porque él y tú... bueno, pero nunca nos habíamos hablado hasta ahora, ya lo sabes. Por eso estaba flipando, y más cuando me ha comenzado a decir...
-¿Qué? ¿Qué te ha dicho?-le pregunté con curiosidad.
-Me ha preguntado si era amiga tuya. Y dice que quiere hablar contigo. Esta tarde, fuera del colegio, en...
Suspiré. Otra vez "fuera del colegio". Todo por su maldita reputación. Si sus amigos se enteraban de que hablaba con una enana, aunque fuera la que había escrito la novela y se había forrado, perdería esa reputación. Pues que se fastidiara. Si tenía que mandarla a la porra, lo haría, y si no le gustaba, mejor.
-Voy a verle ahora mismo.
Le busqué en el lugar donde solía estar con sus amigos. Ellos estaban ahí, pero él no estaba entre ellos. Le encontré fumando en los lavabos. Su sola imagen, con el cigarrillo en la mano, bastó para que de nuevo se disparasen los recuerdos.

-¿Fumas?-le pregunté, arrugando la nariz al oler el humo-. ¡Qué asco!
Seguía estando ante Jack Stevens, pero ahora era simplemente Jack. Él sonrió y formó pequeñas volutas de humo, que subieron hacia el cielo azul de agosto.
-Sí que fumo. ¿Es que no sabes que esto es un pitillo?
-Bueno, fumabas. Ahora ya no-reí yo, tirándole el cigarrillo al suelo de un manotazo.
-¡Eh! ¡Que son caros!
-Otra razón para no fumar, puesto que aquello de que mata a la gente no te sirve-volví a reír, y el me empujó en broma.
Había pasado sólo una semana, pero al estar juntos casi todo el tiempo, nos conocíamos cada vez mejor. No había nada que hacer en aquel pueblo, excepto ir a la playa y hablar, hablar mucho, así que nos dedicábamos a eso. Me sentía bien estando con él. Ya no era por su fama de perfecto ligón, sino porque a su lado todo era distinto... era especial.
-¿Y qué quieres hacer hoy?-me preguntó, recostándose en la pared. Tuve que reconocer que estaba... en fin, que estaba buenísimo.
-Podemos ir a la playa o... ¡ir a la playa! ¿Qué prefieres?
Se rió y se subió a la moto.
-¿Sabes hacer surf?
-No...
-Entonces, ya sé lo que vamos a hacer hoy.
-¿Sabes que te pareces a esos dibujos animados de Phineas y Ferb?
-Tú calla y sube a la moto.

-¡Courtney! ¿Qué haces aquí?-exclamó Jack, soltando el cigarrillo y apagándolo de un pisotón.
-Lo siento por hablarte en el colegio, a la vista de todos-ironicé, plantándome ante él y desterrando los recuerdos de mi mente.
-No es por...-comenzó él.
-Mira, me da igual. Sólo vengo a decirte que no pienso ir a hablar contigo de esa estúpida revista, y menos si me hablas a través de mis amigas y encima exiges una hora y un lugar, en vez de venir tú solo a decirme lo que tengas que decir, como cualquier chico normal.
Me di la vuelta y me alejé altivamente, pero me detuvo una sola frase suya.
-Jay también tiene una moto.
Me giré de nuevo hacia él.
-¿Qué has dicho?
-Jay, el protagonista de tu novela. Tiene una moto. Es como la mía.
-¿Lo has leído?
-Es bueno-sonrió.
-Me da igual lo que pienses-mentí. Después de todo, contenía parte de nuestra historia.
-¿Ya te lo han dicho tanto como para que se te suban los humos?-se rió.
-¡Anda, cállate, Stevens!-le empujé en broma.
Por un momento parecía que hubiéramos vuelto al verano... y eso me bastó para volver a tomar conciencia de mis actos.
-Adiós-dije fríamente, y me fui.
-Pero, Courtney...
Preferí no responderle. Volví con Sharon, que, adivinando en mi expresión que no había ido bien la charla, al menos para mí, me abrazó con fuerza.
Sonreí para mis adentros, pensando que Sharon era una de esas amigas de verdad a las que se refería Jack cuando hablamos de eso en verano.

Capítulo 38: Fiesta

(del diario de Nacho)

Esperaba en el porche de casa de Jorge,  a que viniera Alexis. Imaginaba que llegaría un poco tarde, debido al tiempo que dedicaba por lo normal al maquillaje y al vestuario. Sabía que aquella noche quería estar perfecta, porque sabía que intentaba que mi atención recayera sobre ella. Era guapa, no lo negaba, y también la chica que acaparaba las fantasías de los chicos de mi curso y los dos siguientes. Aun así, en mi otro instituto había muchas chicas como ella... y había salido con todas. Lo haría también con Alexis, claro. Un poco de diversión y luego romperle el corazón. Tampoco le pasaría nada. Las chicas como ella pasaban de los chicos en realidad, por lo que sólo recibiría una buena lección de orgullo, ¡y qué bien le vendría! Yo había recibido la mía con Paula... sólo que no estaba dispuesta a dejar pasar a esa estúpida chica sin dejarla por los suelos a ella también. Lo necesitaba. ¿Por qué salía con el ñoño de Dani? Antes había sido el mejor de su clase, el más popular... pero entonces decidió salir con Paula, y llegué yo. Eso hizo que gran parte de su popularidad decayera. Sin embargo, no parecía importarle mucho, y eso aumentaba más aún mi furia...

-Eh, guapo-dijo Alexis, que de pronto estaba a mi lado.
Llevaba un corto vestido azul oscuro, de tela brillante y llamativa. Su cabello estaba suelto y sus ojos relucían, destacados por sus pendientes largos.
Le di la mano, con ganas de pasar un buen rato.
-¡Nachete!-exclamó Jorge al verme, y observó a Alexis largamente, soltando un silbido-. Veo que has venido bien acompañado... como siempre, claro. Tienes suerte, guapa, ¿lo sabías?
Ella pareció molestarse por el comentario, y respondió, agarrándose a mi cintura:
-Quizá sea él quien la tiene.
-Por supuesto, pero Nacho siempre la ha tenido-concluyó Jorge, guíñándole el ojo y despareciendo entre la multitud.
-Vamos a bailar-me propuso Alexis.
Seguía cogida a mi cintura, por lo que puse mis manos sobre las suyas y comenzamos a bailar una canción lenta. Algunos se habían emborrachado nada más empezar la fiesta, y ya decían palabras inconexas, riéndose como tontos. Yo pensaba aprovechar mejor el tiempo.
Me incliné hacia Alexis y la besé durante unos minutos. Al principio, ella se sorprendió de mi rapidez, pero pronto me devolvió el beso, poniendo sus manos en mi espalda, y estuvimos así, a la vista de todos los presentes, toda la noche, como si fuéramos una pareja llena de amor. En su caso, era pasión y presunción. En el mío, el simple deseo de querer pasarlo bien...